Viernes, 21 de Noviembre de 2008
Institucional Escuelas Maestros Secciones Capacitación Contáctenos
- Maestros Americanos
- Himnos Nacionales
- Banderas Nacionales
- Contexto Educativo
- Nueva Utopia
- Canal Educativo
- Encuestas




Marco Fidel Suárez

Marco Fidel Suárez nació un 23 de abril en lo que hoy es Bello, en Antioquía, en la más extrema pobreza, hijo de una madre lavandera. Se destacó a temprana edad por su inteligencia y recibió una educación especial merced a la intervención de un sacerdote benefactor, hasta que a los 14 años ingresó al seminario. Fue allí un estudiante ejemplar, y a partir de 1872 se dedicó al magisterio, aún cuando continuó cultivándose por mucho tiempo más. Enseñó filosofía, gramática, aritmética, álgebra y caligrafía. En 1876, su último año de estudios en el seminario, se matriculó en derecho canónico y teología dogmática, y enseñó filosofía, gramática y física, pero el seminario fue clausurado y no pudo ordenarse sacerdote, lo que le representó una enorme frustración. Solicitó entonces el puesto de maestro de la escuela de varones de Hatoviejo, donde empezó a trabajar el 14 de octubre de 1877.

Tiempo después decidió ir a Bogotá, y en 1880 se presentó en el Colegio del Espíritu Santo. Entre 1880 y 1884 fue simultáneamente alumno y profesor de dicho colegio.

Su clara inteligencia y sólida formación lo convirtieron en un académico de renombre. Con un acendrado espíritu nacionalista, impulsó la lengua castellana de América en sus escritos. Sagaz y punzante en la crítica política, escribió artículos satíricos contra el General y político Ramón González Valencia, presidente de Colombia entre 1909 y 1910: "El puente Nacional" y "Las bodas de Camacho". Sobre filología escribió: "La lengua castellana"; "Estudios gramaticales", "Análisis gramaticales de Pax"; "El castellano en mi tierra", "Ensayos sobre la gramática castellana de Don Andrés Bello", Premio Academia de la Lengua. Entre sus otras narraciones se encuentran "Los maestros de Maquiavelo"; "Jesucristo"; "Arquidamo"; "Cristóbal Colón"; "El positivismo" y "La industria del trigo".

Luego entró a la política, terreno que desconocía, pero se desempeñó con honradez y probidad. Fue parlamentario, ministro y llegó a ser presidente del país desde 1918 a 1921. Su paso por la política le dejó sinsabores que lo hicieron sufrir mucho en los últimos años de su vida.

Murió un 3 de abril de 1927, respetado y admirado por todos sus conciudadanos.