Tomasita Ester Casís
Maestra pionera de la educación panameña y militante del movimiento feminista de su país, cursó sus estudios primarios en la Escuela de San Felipe N° 2, para luego ingresar al Colegio dirigido por Ma. Luisa Munévar de Cristofine. A los diecinueve años obtuvo una beca para estudiar en la Escuela Normal de Instructoras. En 1900 se graduó como Maestra e inmediatamente fue nombrada Maestra de la Sección Preparatoria del Colegio Secundario del Istmo para varones. En 1903 fue Maestra a la Escuela de Varones de San Felipe, y -en 1905- su Directora. De 1906 a 1907 enseñó en la Escuela Superior de Señoritas de la capital panameña como Maestra de la Sección Preparatoria.
En el año 1907 fue designada Directora de la Escuela para Niñas N° 2 de Santa Ana. Ocupó ese cargo por casi dos décadas, hasta que -en 1926- la escuela pasó a formar parte del Centro Amador Guerrero. La escuelita de Santa Ana era una escuela de poca trayectoria, ya que recién comenzaba a funcionar: contaba con poca matrícula, sólo setenta alumnas. Esta situación significó un verdadero desafío para Tomasita, quien aprovechó la oportunidad y puso en práctica sus ideas de avanzada sobre educación y desplegó una campaña de propaganda entre las familias de la zona que, por aquellos días, eran un poco reacias a enviar a sus hijas mujeres a la escuela. De etsa forma, Tomasita demostró sus grandes cualidades de conducción y organización escolar. Al cabo de unos años, la pequeña escuelita se convirtió en una institución educativa de gran de prestigio y con una considerable matrícula. Siendo Directora Tomasita, una docente -Juana Oller- organizó junto con otras maestras el Club Ariel, primera sociedad Cultural Femenina de Panamá; se instaló el primer Jardín de la Infancia del país y comenzaron los primeros ejercicios de desocupación de edificios para prevenir desastres.
Tomasita Casís fue también miembro de la Sociedad Nacional para el Progreso de la Mujer y más y tarde, de la Liga Patriótica Femenina. Como miembro activo de estas agrupaciones ejerció funciones referidas al quehacer educativo.
En el 1928 decidió jubilarse y en 1960, el Gobierno Nacional de Panamá le concedió la condecoración de Cruz de Vasco Núñez de Balboa con el grado de Comendador.