Si
aceptamos que la Escuela tiene como objetivo primero la transmisión de
valores y la sociabilización de las personas, entonces pocas situaciones
de aprendizaje podrán llamarse más útiles a estos fines que
el ejercicio cotidiano de la solidaridad y el altruísmo hacia los más
necesitados.
La introducción en
los colegios de programas continuos de ayuda solidaria permite el desarrollo de
una currícula fuertemente interdisciplinaria que incluye a todas las materias
usuales, pero las pone en una perspectiva social que da un sentido realmente profundo
al tratamiento de los valores, al tiempo que involucra a los alumnos en situaciones
reales y estimula en ellos un interés natural y sincero por el prójimo.
Con
estos principios en mente, presentamos a todos los educadores una propuesta general
de trabajo que cada uno profundizará y adaptará a su realidad institucional,
pero que puede servir como punto de partida para una gratísima experiencia
educativa.
Ü LA
SOLIDARIDAD EN LA ESCUELA